sábado, 9 de abril de 2016

a-23 Boca de Hades

   Aún a riesgo de resultar pesado recordaré en cada una de las entradas referidas a las diferentes zonas del parque lo siguiente:

   Para comprender bien lo que aquí analizaré es recomendable ver las entradas del blog en donde presento unos mapas del parque, así como el resto de entradas en que he ido desgranando cada rincón del mismo.

Construcción del Pasatiempo 1893-1914 - Casa Taquilla - Verja - Entrada Principal o de los Leones - Avenida de los Emperadores Estatua de los hermanos García - Casa de los Espejos - Paseo ajardinado - Fuente de las cuatro estaciones - Estanque de los Papas - Canal - Fuentes del Canal - Parque zoológico - Estatua de la Caridad - Jardines - Fuente Florentina - Invernadero de abajo - Jardines dormitorio, salón y comedor - Laberinto y otras zonas semidesconocidas - Estatua de Mercurio - Pabellón - Entrada por el Carregal - Vivienda del casero - Nichos en el muro de la parte alta - Lagar - Homenaje a Argentina - Horas del Mundo - Fuente de Cupido - Buzo y funicular - Estanque de Salomón - Sentencia de Jesús - Relieve de las religiones - Muro de los azulejos - Fuentes del muro de los azulejos - Estatuas de la Patria y la República - Fuente de la agricultura - España monárquica y sus 18 hijas republicanas - Fuentes - Relieves - Friso de los animales - Fuente de los animales - Estanque del Retiro (1ª parte) - Estanque del Retiro (2ª parte) - Rincón de descanso (azulejos) - Fuentes "Wallace" - Invernadero de Arriba

***

   Enfrente del Invernadero de Arriba se encuentra un orificio en el terreno, forma parte del segundo gran volumen de agua tras el Estanque del Retiro, el Estanque de la Gruta. Asomémonos a él y observemos la enésima sorpresa que nos dejó Don Juan.



(Parte 44) Boca de Hades.


   El hueco se encuentra cubierto de agua y conecta con el Estanque de la Gruta. Realmente podríamos contemplarlo como parte del mismo y por ello sólo comentaré aquí el elemento comúnmente conocido como Boca de Hades, dejando el resto de elemento para la entrada dedicada al Estanque de la Gruta.




   Esa enorme boca, la Boca de Hades, es la entrada al infierno. Podríamos retomar dos interesantes artículos del Anuario Brigantino para entender algo más sobre este enigmático rincón del parque:

   Por un lado tenemos el artículo del 2003: "Introducción a la narrativa del PASATIEMPO" de Delfín Mariño Espina (páginas 429 y 430):
La “Boca de Hades”, o del infierno, lejana imitación realizada por don Juan de la existente en el parque de “Los monstruos” de Bomarzo, es la referencia más destacada del Mal dentro del PASATIEMPO*. Pero lo que en el parque renacentista italiano es una oquedad practicada en la roca, en el parque de Betanzos es el acceso a un túnel de comunicación entre varios estanques. Lo que en sentido metafórico y literal viene a decir que; ante la puerta del Infierno arroja el prócer chorros de agua fertilizante que invaden todos los resquicios del Mal. El exvoto permanente del agua, símbolo de la fertilidad del planeta, es apropiado por la especie humana en la agricultura y en la industria. Es el agua la fuente más elemental del Bien que ha de utilizar la especie en su favor. El conocimiento, fluido distintivo de la especie, se equipara al símbolo acuático en la esfera anímica, dinamizadora y expansiva del Bien, proyectándose al conjunto del universo. Ex-voto brindado por la especie humana en la representación de todos los saberes.
 * Hay estudiosos que consideran el parque de Betanzos una reedición a trescientos años vista del de Bomarzo, sea por ciertos elementos onírico- surrealistas, o por la presunta extrañeza de su apariencia. Esto es debido a la tópica tendencia de equiparar entre sí monumentos de diversas épocas, como inevitablemente habría de sucederle al PASATIEMPO un día u otro. Admito que Bomarzo y Betanzos comparten el modelo “patronal” presente en la construcción de sus respectivos parques, pero aquí terminan los paralelismos.
Boca del Infierno

   Unos años después, en la publicación del 2006: "Revalorización del Parque histórico de «El Pasatiempo»: Investigación, gestión e intervención" de José Crespí Rodríguez, se nos presenta varios paralelismos entre el Pasatiempo y otros parques (de nuevo se habla de Bomarzo). Algunos de esos lugares y arquitecturas, toman prestados elementos de la Divina Comedia de Dante,  quizá también lo haya hecho Don Juan. ¿Podríamos estar frente a una entrada al infierno que nos presenta el autor italiano al principio de su obra?


   

Dante

  Revisemos brevemente la conexión que existe entre el poema de Dante Alighieri, La Divina Comedia (1304 - 1308) y el parque dejando aparte posibles enlaces como esta Boca de Hades u otros elementos del texto con partes concretas del parque. En una entrada anterior leíamos:
En octubre de 1899, los dos hermanos emprenden viaje por Francia, Suiza e Italia. Los acompaña su amigo Rogelio Borondo, un indiano enriquecido en la Patagonia, ahora en función de minucioso cronista de la expedición. Durante casi dos meses exploran parques, cementerios y laberintos, auscultan museos, palacios y catedrales, visitan la tumba de Napoleón, la casa de Miguel Ángel o la modesta vivienda donde Dante Alighieri compuso su Divina Comedia, suben a la torre Eiffel inaugurada diez años antes, bajan a las catacumbas y escalan la falda del Vesubio.
   Primer contacto claro entre Dante y Don Juan

Otra entrada, la dedicada a los rincones de la parte baja del parque de los que apenas nos ha llegado recuerdo alguno, leíamos lo siguiente:

"... la diosa Fortuna nos hace muecas desde un pedestal muy alto. Por una avenida de álamos altísimos pasa una serie de figuras conocidas: Dante, quejándose de la amargura del pan ajeno; Dickens, arrastrando sus pies descalzos por un oscuro camino inglés; Cervantes, sin cenar en una noche memorable; Milton caminando en las tinieblas... Y muchos más, que forman un cortejo que se pierde en el infinito, mientras la diosa Fortuna termina sus muecas en una estrepitosa carcajada."
 Daniel Martínez Ferrando
A través de Galicia (ciudades y paisajes)
Ed. cervantes, Barcelona, 1923

   Ya tenemos a un Don Juan visitando la casa de Dante y al propio autor de La Divina Comedia dentro del parque, aunque se desconoce si se trataría de una escultura del escritor, azulejos, adornos en bancos... o si sería simplemente una licencia del autor, se hace muy difícil de entender que una serie de esculturas de grandes escritores no fuera plasmada en fotografía alguna, que no dejara rastro en el parque o en fotografías aéreas antiguas. Me decanto más por otro tipo de representación.

   Por otro lado tenemos que tener en cuenta dos datos referentes a dos afamados literatos gallegos:

Emilia Pardo Bazán
(Fuente: youtube)

   Emilia Pardo Bazán (A Coruña, 16 de septiembre de 1851-Madrid, 12 de mayo de 1921), escritora coruñesa y amiga personal de Don Juan García Naveira, escribió en la época un ensayo sobre la obra maestra italiana del siglo XIV. Comentar que también fue autora de varios libros donde relataba sus viajes, en la línea de "Memorias de un viajero improvisado: De Betanzos a Nápoles en 1899" de Rogelio Borondo.

Curros Enríquez

   Manuel Curros Enríquez  (Celanova, Ourense; 15 de septiembre de 1851 - La Habana, 7 de marzo de 1908), escribió en 1888 un poema cuya estructura está inspirada en La Divina Comedia. Al igual que Dante, Curros aprovecha un viaje como pretexto (de nuevo el viaje transmutado en libro) para criticar estamentos como el clerical que tanta controversia generaron en la época. No se trató de una parodia como muchas veces se dice y no cabe duda de que la polémica que generó la obra del ourensano, así como su incuestionable calidad, hicieron de la obra un referente en la literatura gallega de la época.

   No cuesta imaginar que ambas conexiones literarias pudiesen ser, o bien influencia para Don Juan, o bien muestras del caldo de cultivo que llevó a ambos escritores a fijar su vista en la obra del Dante y al mayor de los García Naveira a reflejar a su modo la obra del genio italiano en su Huerta.


¿Cómo es la Boca de Hades?

   Pero vayamos ya con la descripción de la Boca de Hades, todos los muros del estanque están construidos en hormigón, una franja adornada con conchas, ubicada en el muro sur, encuadra un relieve de grandes dimensiones. Se trata de un monstruo marino, en la línea de los muchos que aparecen por todo el parque, cabeza monstruosa y cola de pescado.



   La boca del monstruo es la Boca de Hades, el inframundo griego. Es uno de los finales de las galerías que transcurren por el subsuelo del Pasatiempo, salida de las mismas, pero entrada al infierno. Sin lugar a dudas es la más espectacular salida de las cuevas, actualmente no podemos contemplar la larga lengua que permitía situarse en medio del estanque, sobre el nivel de las aguas. Éste es un de los tesoros del parque que nos roba el mal mantenimiento del mismo. Un correcto nivel de las aguas permitiría que esta zona tuviera un impacto aún mayor en el visitante.

(Fuente: Foto personal de Juan Antonio Rodríguez Arnao)

   Al encontrarse en uno de los huecos del parque que rápidamente se llenaría de maleza y el acceso se complicaría, seguramente esto haya hecho que la Boca de Hades llegara a nosotros en tan buen estado de conservación.

(C) Arenas/89. Boca del Hades, en un divertículo del Estanque de los Hipopótamos. Inspirada en la Boca del Infierno del jardín de Bomarzo.

   La cola con escamas, una cabeza con elementos vegetales que nos recuerda al modernismo tan de boga en la época, una mirada aterradora enmarcada por varias curvas concéntricas e hipnóticas, una simpática nariz redondeada, tres colmillos asomando en la mandíbula superior (muy semejantes a los de Bomarzo) y la lengua exageradamente alargada, estos son los detalles de esta inmensa cara, las características de la entrada al infierno desde el Betanzos del siglo XIX. Podemos imaginar que quizá Don Juan quiso mantener el juego planteado en La Divina Comedia de Dante, ¿o quizá quisiera emular sin más al parque de los monstruos Bomarzo?, ¿o tan sólo quiso incluir un elemento moral o cristiano tan claro y evidente como es el infierno?. Son estas dudas sin respuesta las que llenarán siempre de encanto al parque brigantino. Las que nos permiten pasar el tiempo allí, imaginando y dejándonos llevar por estos melancólicos restos de tiempos muy diferentes.


Fotografía de Herbert List en 1952






Fuentes:



Anuario Brigantino de 2003: "Introducción a lanarrativa del PASATIEMPO" de Delfín Mariño Espina

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